Viendo a Don Ata cantando su última canción…

Me viene a la memoria cuando anunciaron un recital en Madrid de Atahualpa Yupanqui y no me lo quise perder. Hacía pocos días lo había cantado en un homenaje en la Facultad de Arquitectura de la Complutense.
Fui a verlo con la esperanza de decirle que yo era aquella jovencita que la Agencia EFE, sorprendida, había difundido la noticia en Argentina, diciendo que en España, una muchacha gallega lo cantaba con pasión criolla. Entonces difícil de creer...
Tenía pensado entregarle los comentarios de prensa que habían salido hablando de mí en casi todos los diarios de Madrid, pero cuando quise hacerlo, no pude moverme. Me quedé sentada y mi corazón galopaba cargado de emociones.

Las historias que acababa de escuchar en la voz del propio autor me sobrecogieron. Fui a casa volando por la Gran Vía, tarareando "Los horneros", "El alazán", la "Lunita tucumana" y todo el repertorio. Sí..., la gente me miraba, pero yo estaba acostumbrada a que lo hicieran. En aquel entonces, no podía dejar de cantar aunque fuera por la calle.
Maestro, Don Ata, lamento no haber tenido el valor de acercarme a Ud. para contarle lo importante que fue y es en mi vida. Hoy, tengo el orgullo de decir que su hijo, Roberto Chavero, está a mi lado en el CD "Ángeles Ruibal - Así siento a Yupanqui" con su hermosa voz y toda su humanidad.
¡¡Gracias a los dos por darme tanto!!
Ángeles Ruibal, Pontevedra, Galicia, España



