Mi encuentro con Roberto `Coya´Chavero bautizando Atahualpa Yupanqui a una escuela argentina

El 25 de noviembre fue un día muy especial para mi. Además de cumplir un año más, acudí a la Escuela Nº 69 de calle Gabriela Mistral esquina Moscovi y Gallardo, en el barrio Don Sancho de Moreno, Provincia de Buenos Aires, Argentina, que desde ese día, se llama Atahualpa Yupanqui.
Fui invitada por Roberto Chavero, hijo del gran folklorista argentino, para encontrarnos y compartir ese grato momento. " Ángeles...por fin nos conocemos " fueron sus primeras palabras con un fuerte abrazo. Si, ya era hora. La hora del encuentro, de las anécdotas, de las palabras tantos años silenciadas, de las canciones de su padre, de su música, de su poesía. Me estremecí en ese abrazo. No pude olvidar que dentro de aquella piel, corría la sangre de Don Ata. Es difícil describir tanta emoción.

También necesito comentar aquí, para los que no lo conocen, que Roberto Chavero es una persona extraordinaria, sensible, inundada de ternura. Su voz, de un timbre maravilloso, se adentra dulcemente en tu alma sin esfuerzo alguno, porque "El Coya" (como le llaman los íntimos), no busca fama, que sin duda se merece, va por la vida vestido de hombre sencillo, cargado de una gran nobleza. Esa mañana solo trató de llevar a los alumnos de esa escuela, el mensaje de su padre. Nada de protagonismos.
Gracias Roberto por tu amistad.
Ángeles Ruibal, desde Pontevedra, Galicia, España



