María Fux, un ser muy especial en mi vida...

En el año 1960, mi hermano, el dramaturgo José Ruibal, al regresar de Argentina, me trajo los discos de Atahualpa Yupanqui, Los Fronterizos, Los Chalchaleros, Los hermanos Ábalos, Carmen Guzmán, Carlos Gardel...y entre ellos, un folleto de su amiga la bailarina argentina María Fux.
Al verla, me pareció tan especial, que la coloqué en mi mesilla de noche, como si se tratara de una imagen religiosa. Era un programa donde su figura se triplicaba en un movimiento mágico que me atrapó y seis años mas tarde, la conocí en Madrid donde nos brindó un maravilloso espectáculo en la Universidad Complutense.

En el escenario, su pequeña figura se agigantaba. Trasnmitía sensaciones inexplicables. Al otro día vino a comer a mi casa con su pareja, el arqueólogo Carlos Gradín, luego siguió su viaje hacia Israel, pero no dejó de escribirme nunca y nuestros lazos se unieron tanto, que hoy es la abuela de mi hija Irene.
Hablar de su arte sería muy fácil ya que tiene el reconocimiento internacional que lo avala, lo importante es decir que María siempre está a tu lado en el momento que la necesitas. Su generosidad y su entrega es total y nunca te sientes desprotejida junto a ella.
María...solo quiero felicitarte por tus estupendos noventa años y decirte que en mi corazón siempre ocuparás un lugar muy especial.
Ángeles Ruibal, Pontevedra, Galicia, España



