Ángeles, te mando un poema para que le pongas música ¿Puede ser?

La amabilidad del Director de "Argentina al Mundo" me permitió conocerte Ángeles Ruibal. Amiga -permíteme que te llame así-, veo que tenemos cosas en común, la más importante amigos, como Georgina y Eduardo. Y entre otras, saltar el charco de vez en cuando para que el hermanamiento entre españoles y argentinos sea más estrecho; o la afición por las cosas de la tierra profunda, en mi caso amándola por el hecho de ser originario de la llanura pampeana, que a veces me hace expresar el sentimiento en versos de regreso.
EL REGRESO: el regreso, es el tiempo que no achica esta ausencia que tenemos, en la que el rostro es el espejo de ese tiempo y en que la vida es como una soga a la que se le van agregando nudos: tiene una extensión inicial que se va acortando a medida que vamos haciendo nudos.
1. Si habré desandado leguas / en un caballo barcino / galopándolo con tino / para evitar que se aplaste / antes de encontrar la aguada / o el ranchito de la amada. 2. Descanso en ese camino / en el regreso a la tierra / cruzando pampas y sierra / hasta que llego a destino. 3. Recorriendo mil senderos / enclavado en las entrañas / porfiando cada mañana / en superar los esteros. 4. En la Pampa el caldenal / fue aproximando al regreso / a esos pueblos que el progreso / despojó del arenal. 5. Y el son de la tierra amada / que hace gemir a la prima / de la guitarra argentina / me recibe en la alborada.
Pero vos con un sentimiento más expresivo por poder manifestarlo a viva voz, cantando los maravillosos versos de ese extraordinario cantautor de nuestra tierra, don Atahualpa Yupanqui. También nos une el amor por el tango, y por lo tanto quiero suponer que también con el lunfardo. Como consecuencia de estas afinidades me atrevo hacerte una proposición: te envío unos versos de mi autoría, un homenaje a don Ricardo Güiraldes -estanciero, escritor, eximio bailarín de tango- para que vos le pongas música en forma de milonga. Con un afectuoso saludo te envío "La Milonga de Raucho".
Cesar Tamborini Duca, Veguellina del Órbigo, León
LA MILONGA DE RAUCHO
Recitado:
Por escapar del carancho
jué que juyó de la estancia
yéndose en barco Raucho*
a la tan ansiada Francia.
1. Te piantaste de la estancia
allá por el Centenario
llevándote el dinerario
de papá, y eso es ganancia.
2. Desde el pampa guasquerío
te mudaste pa' Montmatre
¡quién te viera en ese catre,
y ahura vivís engrupío!
3. Olvidaste la tropilla,
toda de un pelo, escogida,
por temor a la estampida
y por no sudar la trilla.
4. Ahura sos jailafe taura
y chamuyás a lo gurda
a la papusa más burda
que en el Quartier se te amura.
5. Con las minas retrecheras
del Dancing Florida aquel
(donde cantaba Gardel
estilos, tangos, rancheras
6. con las guitarras de Soria**
de Barbieri y Aguilar)
no supiste pelechar
con el girar de la noria.
7. En Maxim's en una cena
bailaste el primer tanguito
"bailate un tango, Rauchito"***
pedía la rubia en la escena.
8. Vos sos el tango argentino
te dijo Germaine, bajito
acompañando el pasito
siguiendo el ritmo con tino.
9. Pero quitaste una espina
y en un abrazo envolviste
a aquella que más quisiste
... ahora bailás con Nina.
10. En un resabio, a lo gurda
-fatalidad de la suerte,
camino ya de la muerte-
timbeabas con mano burda.
Recitado final:
Con Germaine terminó su locura
embriagados de vodka y lujuria
cuando Nina, estrilada, lo amura;
y Rodolfo, el amigo de alcurnia
lo alejó del Montmatre fatal.
Las "grisettes" gritaban, ausentes.
Y abrazando al amigo presente
dijo adiós al París inmortal.
*el apodo 'Raucho' provino de la manera en que éste pronunciaba la palabra "carancho" ave de rapiña de la llanura pampeana
** es el apellido del guitarrista Ricardo
*** evocación de "Bailate un tango, Ricardo". Se trata del mismo personaje.



